Es el mayor lago de agua dulce de Santa Catarina, abastece el este y sur de la isla.
La laguna es de aguas limpias y cuenta con botes para pasear por ella, tiene un sector de playita con arenas suaves y escasa profundidad que permite a los más pequeños bañarse sin mayor peligro y a los papás, poder estar más relajados, algo no tan fácil de conseguir en el mar. Cuenta además con una plaza con juegos y un bar con salón cómodo que sirve lanches, bebidas y helados. Avanzando más en el predio hay mucho verde con algunos bancos y mesas, (muy rústicos) donde NO se puede hacer fuego pero sí un pic-nic, incluso con tu propia comida.
La entrada al parque es gratuita, así como el estacionamiento dentro del predio.
No me parece un “imperdible” dentro de las atracciones de la isla, pero sí una alternativa excelente para quienes buscan algo diferente y/o tranquilidad para ir con niños, más que nada si se alojan en el área de Morro Das Pedras, Campeche, Armação o Pantano do Sul, que quedan a pocos km.