“La playa oculta que eligen los Argentinos”
- El sol comienza a esconderse detrás de la brumosa colina (morro) que muere en una playa ancha en forma de herradura.
La aldea de cabañas construidas entre la arena y la vegetación casi selvática; el sonido "brillante" de las olas y el agua transparente confieren un aire de templo a este lugar. Describir una playa no es fácil. Ocurre que siempre es más o menos lo mismo con algunas variantes leves. En cambio, Praia do Matadeiro, localizada en el sudeste de la isla de Santa Catarina, a unos 30 kilómetros de Florianópolis, explica muchas cosas acerca del fanatismo de los turistas argentinos por esta parte del planeta.
Tiene una mística distinta, un tiempo sensorial aparte de todo; un "feng shui" óptimo, podría decirse. Para empezar, sólo puede accederse caminando desde Armazao, un pequeño pueblo que perdió buena parte de sus hermosas playas el año pasado por una fuerte crecida del mar. No hay comercios de ningún tipo -sólo unos paradores que funcionan de día- y quienes eligen quedarse aquí deben atravesar la playa a pie, transitar luego por un sendero y cruzar un puente sobre un pequeño río para abastecerse en los mercados del pueblo vecino.